Por Rolando Matus López
Entre los atractivos paisajísticos de Los Álamos está visitar el río Cupaño, donde se emplaza un llamativo puente colgante de 86 metros y se ubica a unos 4 kilómetros desde el centro de la ciudad Alameña.
Históricamente se cuenta que muy cerca de allí, un 23 de diciembre de 1553, el militar y conquistador español Pedro de Valdivia habría cruzado por uno de los vados existentes en ese sector (un poco más al sur de dicho puente) continuando hacia el sector de Cuyinco, su destino era el Fuerte Tucapel en Cañete.
Historia del Puente Colgante de Cupaño
Resumen de los antecedentes recopilados.
Nos remontamos al mes de agosto de 1948, diario La Patria de Concepción en su edición dominical titulaba “En esta primavera se construirá un puente provisorio sobre el Cupaño”. Hace varios años que numerosos vecinos vienen solicitando al departamento de Obras Públicas la construcción de un puente carretero en el rio de Cupaño, sin que hasta la fecha sea una realidad la iniciación de esta obra. Su construcción es de suma necesidad e importancia; en primer lugar, en el periodo de invierno queda en completo aislamiento un sector poblado del lugar llamado Los Cambuchos, que por estar ubicado a menor distancia de Los Álamos que de Lebu, como así mismo mejor carretera, obligadamente los productores y comercio en general deben llegar a Los Álamos, pueblo que le impone mayores facilidades. En segundo lugar, el lecho del río Cupaño es pedregoso, y el actual vado medianamente ofrece ciertas facilidades en el corto periodo de verano, después de esta estación, las aguas suben enormemente, llevando una fuerte corriente que solo permite la movilización de peatones, para lo cual la Dirección de Obras Públicas dispone de un bote que no ofrece las seguridades del caso cuando el río está de crecida.
Actualmente (1948) una delegación de vecinos tomó la iniciativa de pedir una erogación voluntaria en toda la zona afectada, y cuenta a la fecha con una fuerte suma, la cual le permite iniciar los trabajos en la próxima primavera. El puente provisorio tendrá vida por un plazo de tres años, plazo que solicita el DOP para disponer del dinero necesario y construir un puente sólido y definitivo.
Así se iniciaba la necesidad de solucionar este problema de un numeroso grupo de familias que en ese entonces poblaban ese sector, hoy en día el sector forestal ocupa la totalidad de esos terrenos que antes producían alimentos para la población.
Transcurrieron algunos años (1951), asume como alcalde don Carlos Fierro Salas y en nota publicada por el diario La Patria señala “que la necesidad de construir un puente sobre el rio Cupaño es otra de las obras que preocupa al Municipio”
Han recibido últimamente del Ministerio de Vías y Obras la aprobación del presupuesto, en el cual los vecinos han contribuido con la suma de $50.000.- (de la época) que hace cuatro años están en poder del Ministerio indicado, sin que hasta la fecha se inicien los trabajos. Cabe preguntarse -dice la nota- ¿a qué razón se debe esta negligencia en la no construcción de esta obra, que cuenta con los fondos necesarios, pero no con los medios humanos, a pesar de que el Ministerio de Vías y Obras ofició a este municipio, por decreto N°36 del 17 de enero del 51, su construcción a la Dirección general de Obras Públicas? Dicho impasse, nos merece la más enérgica censura, tomando en cuenta los perjuicios que esta medida ha ocasionado a los habitantes de este amplio sector de “Los Cambuchos” que en los meses de invierno queda prácticamente aislada.”
Así se iniciaba la lenta construcción, anhelo de las autoridades y habitantes del sector de esa época.
Recién, el año 1954 una información daba cuenta que el ingeniero del departamento de Obras de Vialidad Raúl Rojas se habría trasladado al lugar de Cupaño, con el objeto de comenzar la contratación de obreros para reanudar los trabajos que desde hace tiempo estaban paralizados con gran perjuicios para los habitantes de Cupaño, Los cambuchos, Las Corrientes y sectores vecinos que esperan con ansiedad la terminación de estas obras de grandes beneficios, especialmente para la salida de sus productos a los centros de consumo.
El año anterior, llegaba desde el Ministerio de Obras Pública de Santiago don Arnaldo del Campo como Inspector de Obras del puente. Radicándose posteriormente en Los Álamos, llegando a constituirse como un destacado vecino y concesionario del servicentro Copec.
Pasaron los años, el avance de las obras era muy lenta, una nota del año 1965 titulaba “Construirán el puente Cupaño” los habitantes de un extenso sector de la comuna de Los Álamos tienen desde hace varios años sus esperanzas puestas en el puente, para poder llegar con relativa facilidad a los poblados cercanos. Por no estar en servicio deben dar una larguísima vuelta que en tiempo invernal es una prueba casi irrealizable.
Ahora el alcalde Pedro Rivera Gutiérrez acompañado del diputado Renato Laemmermann comunicaba que en enero del 66 se llamaría a propuestas para la construcción definitiva del importante viaducto. Las propuestas han sido hechas en base a los estudios practicados, los que fueron complementados por el ingeniero provincial Francisco Aguirre, sobre movimiento de tierras.
Pero esto estaba lejos de concluir.
En enero de 1970 la Cámara de Diputados aprobaba la suma de 150.000 escudos para la terminación del puente Cupaño.
Finalmente, diario El Sur titulaba “Puente Cupaño Inaugurado en Los Álamos” (1974) obra que estuvo paralizada por más de veinte años.
La obra fue terminada por la firma Bacarezza y Compañía, a quien se le había asignado su construcción hacía algún tiempo.
Al acto inaugural asistieron funcionarios de vialidad y de la firma constructora, connotados vecinos de la localidad de Los Álamos y público en general, efectuándose un acto de convivencia familiar, recordando la intensa actividad desarrollada por algunos vecinos para conseguir la materialización de esta vía. Desde Santiago viajaron a recibir las obras Francisco Rosales y Armando Solari, de la Dirección de Puentes del Ministerio de Obras Públicas.
Para visitar este lugar, el camino se encuentra en buenas condiciones durante todo el año.















Deja un comentario